Domingo 02 de octubre del 2016, ida al Estadio Monumental.
Aquel domingo me levante cerca de las 07:00 am, cosa que nunca hago los domingos, pero esta vez fue una ocasión especial en donde iría al súper clásico con mi pololo, obviamente apoyando al Colo.
Tenía que estar a las 08:45 am en el metro Santa Ana donde me encontraría con él y de ahí nos iríamos a la estación Mirador (linea 5) para juntarnos con sus dos amigos y la polola de uno de ellos.
Estaba consciente que necesitaba fijarme detalladamente de todo mi alrededor, pues no tendría muchos lugares a donde ir para poder relatar y como este día fue uno de los mas geniales decidí incluirlo.
Al tomar la micro eran cerca de las 08:10 am y claramente no había nadie más conmigo así que no ocurrió nada interesante, tampoco llevé mis audífonos porque pensé que me los podrían quitar en la entrada del estadio. Admito que estaba bastante nerviosa, nunca había ido a un partido tan importante y mucho menos que estaríamos al lado de las madres (barra de la U). Cuando llegué a Barrancas y tomé el metro habían mas personas que iban al estadio, lo noté porque iban con las camisetas del equipo al cual apoyaban y en ese momento me puse a pensar "¿Cómo es que en el metro pueden ir dos rivales y a la salida del estadio se quieren puro matar?, ¿Por qué no pelean desde ya?", típicas dudas mías que son súper insignificantes.
Al llegar a Santa Ana estaba mi pololo sentado en el suelo con su buzo del colo con el cual se ve demasiado mino, noté toda su felicidad al verme por haber llegado, aunque sé que esa felicidad aparte de ser por mi, era más de nervios por el gran día. Nos subimos al vagón y llegamos a las 09:30 am al metro donde nos encontraríamos con sus amigos, pero estos aún ni llegaban. "Atrasados como siempre" me dijo mi pololo, que ya estaba aburrido de ser puntual con ellos aunque él no lo fuera siempre. Uno de ellos llegó cerca de las 10:00 am y ahí partimos al mall a comprar papelillos porque nadie había traído.
Al salir del mall nos llama el Lucas, un amigo de ellos, y nos avisa que llegó con su polola y nos esperarían a la salida de la estación.
Empezamos a caminar hacia el estadio y dijeron que mejor fumáramos altiro, que mas adelante estaría lleno de pacos. Nos instalamos en una cuneta y el Ignacio empezó a enrolar, cuando de repente nos damos cuenta que no había encendedor y mi hombre le empieza a tirar un par de garabatos al Lucas porque él había dicho que traería uno, pero dijo que su polola, la Vale, lo traería y se empezaron a tratar con garabatos ellos, nos mostró su conversación con ella pero la verdad es que eso a nadie le quitó el enojo así que mandaron a la parejita a comprar uno. Volvieron como a los diez minutos porque caminaban demasiado lento, pero bueno llegaron y empezamos a fumar.
Llegado al estadio ya me sentía bastante volada, estaba demasiado feliz por estar acompañando al Maxi a algo que tanto le gusta, era tanta su emoción de estar ahí que se me hace inexplicable, y es que tampoco estaba de la mejor manera, solo caminábamos abrazados muertos de risa.
Cuando llegamos para entrar, eran como cuatro secciones diferentes, en donde me revisaron a mi como dos veces, el bolso como tres junto con los papeles del carnet y la entrada en cada una. Pasando todos esos puestos llegamos a la barra, estaba lleno de flaites y algunos hasta con toda la guata afuera, los garabatos iban y venían hacía los del otro lado. Comenzamos a bajar a la galería para instalarnos en un lugar seguro, ya que aparte de los garabatos, las piedras también volaban por todos lados y mi pololo me cubría la cabeza con sus brazos.
Mientras esperábamos el partido veía todo mi alrededor, toda la gente gritaba, fumaba cigarros y consumía hierba, vi también en la reja del equipo contrario un hombre que se subía a esta y se bajaba los pantalones haciendo obscenidades lo cual no daba asco en el momento, la verdad es que era bastante chistoso.
Me ponía demasiado nerviosa cuando la pelota estaba en el área y le tenía que apretar el brazo a mi pololo, cuando estaba fuera miraba para todos lados, aquel hombre de la reja seguía ahí, "¿Por qué pagan por algo que no verán ni disfrutarán?", fue mi pregunta en todo momento porque ni siquiera miró el juego así que desperdició su dinero .
Salió campeón como siempre el Colo 2-0, todas las personas estaban vueltas locas. Finalizando esto mi papá me dijo que tendría que tener cuidado, ya que todas las personas se pondrían a hacer destrozos pero, sin embargo, todos iban caminando pacíficamente y tuvo que haber sido porque ganaron tranquilamente, hasta el metro se fue todo tranquilo. Le conté a mi papá de esto y le mande una foto, también avisándole que nos iríamos a almorzar a la casa de mi pololo.
El trayecto hasta su casa se hacia eterno, íbamos demasiado cansados con toda la ropa sudada por el calor y los pies muy adoloridos, por suerte al hacer combinación estaba vacío y pudimos irnos sentados en el suelo.
Llegamos cerca de las 14:30hrs y fuimos directo a la cocina para servirnos comida para subirla a la pieza. Estábamos muriendo de cansancio, asi que comimos y nos quedamos dormidos.
Llegué a mi casa y me tiré de inmediato en mi cama, espere que él llegara a su casa y me dormí.
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